Dios el Espíritu eterno estaba activo con el Padre y el Hijo en la creación, la encarnación y la redención. Él inspiró a los autores de la Escritura. Él llenó la vida de Cristo con poder. Él atrae y convence a los seres humanos; y a los que responden a su llamado, los renueva y transforma a la imagen de Dios. Fue enviado por el Padre y el Hijo para estar siempre con sus hijos, y le concede a la iglesia dones espirituales, la capacita para dar testimonio a favor de Cristo, y en armonía con las Escrituras, la lleva a toda la verdad
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