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Iglesia Adventista del Séptimo Día Central de Chorrillos
CBA Apoc 13

CBA Apocalipsis Capítulo 13

Bestia que sale del mar con siete cabezas, diez cuernos y diez diademas

1 Del abismo sale una bestia con siete cabezas y diez cuernos, a quien el dragón le da su poder.11 Otra bestia emerge de la tierra 14 y manda que los hombres hagan una imagen de la primera bestia, 15 y que la adoren 16 y reciban su marca.


1. ME PARE sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo.
2 Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.
3 Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia,
4 y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia, diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?
5 También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses.
6 Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo.
7 Y se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos. También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.
8 Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo.
9 Si alguno tiene oído, oiga.
10 Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto. Aquí está la paciencia y la fe de los santos.
11 Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón.
12 Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada.
13 También hace grandes señales, de tal manera que aun hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. 831
14 Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió.
15 Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.
16 Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente;
17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.
18 Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.

1.
Me paré.


La evidencia textual se inclina (cf. p. 10) por la variante "y él se paró". Si se adopta esta variante, sería mejor unir "y él se paró sobre la arena del mar" con el cap. 12: 17, como se hace en ciertas ediciones griegas y versiones castellanas (BJ, BC, NC). "El" se referiría entonces al dragón que está en la playa del mar esperando el surgimiento de la bestia, con el propósito de investirla con su poder y autoridad (cap. 13: 2). Pero si se acepta la variante "me paré", entonces Juan describe simplemente el promontorio desde donde vio cómo ascendería la bestia.


La arena del mar.


El mar sin duda representa pueblos, naciones y lenguas (ver com. Apoc. 17: 1-2, 8; cf. com. Dan. 7: 2).


Del mar.


Esta bestia sube "del mar", pero la bestia del vers. 11 sube "de la tierra". La una sube o surge de entre multitudes de pueblos (ver com. "arena del mar"); la otra, en donde la población es escasa (ver com. vers. 11).


Una bestia.


En cuanto al significado de bestia en la profecía simbólica, ver com. Dan. 7: 3; y en cuanto a la identificación de la bestia, ver com. Apoc. 13: 2.


Siete cabezas.


Algunos identifican estas cabezas con las que tiene el dragón y también con las de la bestia del cap. 17 (ver com. cap. 12: 3). Otros ven en estas cabezas las diversas organizaciones políticas por medio de las cuales actúa la nueva bestia después que el dragón de siete cabezas le cede "su poder y su trono, y grande autoridad" (cap. 13: 2). Para un comentario sobre el número siete, ver com. cap. 1: 11.


Diez cuernos.


Algunos identifican estos cuernos con los del dragón (ver com. cap. 12: 3). Otros limitan la aplicación de estos cuernos a naciones por medio de las cuales el poder representado por la bestia ejerció su voluntad y autoridad (ver com. cap. 12: 3).


Diademas.


Gr. diád'ma, "corona real" (ver com. cap. 12: 3). Estas coronas en los cuernos confirman la identificación de los cuernos como poderes políticos.


Nombre.


La evidencia textual se inclina (cf. p. 10) por el texto "nombres" (BA, NC).


Blasfemo.


Gr. blasf'mía, que significa "injuria", "calumnia", cuando se dirige contra los hombres, y palabras impías, cuando se dirigen contra Dios. Sin duda aquí predomina el último sentido. El nombre o los nombres aparecen como si estuvieran escritos sobre las cabezas. Representan indudablemente los títulos blasfemos usurpados por la bestia (ver com. Dan. 7: 25).


2.
Leopardo... oso... león.


Una evidente alusión al simbolismo de Dan. 7. Daniel vio tres bestias: la primera era semejante a un león; la segunda, a un oso; la tercera, a un leopardo. La bestia que vio Juan tenía características físicas tomadas de las tres, lo que indica, sin duda alguna, que el poder representado por la bestia de Apocalipsis posee características evidentes en los imperios de Babilonia, Persia y Grecia. Algunos han notado que Juan alude a estos poderes en el orden inverso de su aparición en la historia, o mirando retrospectivamente desde sus días.


Dragón.


Ver com. cap. 12:3.


Le dió su poder.


El dragón representa en primer lugar a Satanás, y en un sentido secundario recibió del dragón "su poder, y su trono, y grande autoridad" fue, claramente, la Roma papal. "De las ruinas de la Roma política se levantó el gran imperio moral en la "forma gigantesca" de la Iglesia Romana" (A. C. Flick, The Rise of the Mediaeval Church [ 1900], p. 150). Esta identificación es confirmada 832 por las especificaciones enumeradas en los versículos siguientes.


Detrás de todo estaba Satanás, que procuraba exterminar a la iglesia. Cuando se dio cuenta que sus esfuerzos para aniquilar a los seguidores de Cristo por medio de la persecución resultaban ineficaces, cambió sus tácticas y se propuso separar de Cristo a la iglesia por medio del establecimiento de un sistema religioso falso y complejo. El dragón no actúa directamente por medio del paganismo, sino que empieza a trabajar tras la fachada de una organización profesamente cristiana, esperando de este modo disfrazar su identidad.


Trono.


Gr. thrónos. Los papas ascendieron al trono de los césares. La capital del sistema papal era la misma que la que había ocupado el Imperio Romano durante su apogeo.


Grande autoridad.


El papado predominó en los asuntos políticos y religiosos, y sobre la conciencia de los hombres.


3.
Una de sus cabezas.


Ver com. vers. 1.


Herida.


Gr. sfázÇ, "matar", "degollar". Es afín de la palabra que se traduce "inmolado" en el cap. 5: 6. Los adventistas creen que esta predicción se cumplió asombrosamente en 1798, cuando el general Berthier entró en Roma a la cabeza del ejército francés y declaró que había terminado el poder político del papa. Tomó prisionero al papa, lo llevó a Francia, donde poco después murió (ver com. Dan. 7: 25; CS 492).


Sin embargo, este suceso sólo marcó la culminación de una larga serie de acontecimientos. La decadencia del poder papal había comenzado muchos años antes (ver Nota Adicional de Dan. 7). El comienzo de la Reforma protestante fue un hecho significativo en la larga serie de acontecimientos.


Su herida.


Gr. pl'g', "un golpe", también la herida producida por un golpe. Uno u otro significado puede adaptarse en este versículo. La "herida de muerte" podría ser, o el golpe que produce la muerte, o la herida que produce la muerte.


Fue sanada.


En los años que transcurrieron después de la Revolución Francesa se produjo un reavivamiento gradual del sistema papal. El papa sufrió un nuevo golpe en 1870, cuando le fueron quitados los Estados papales. Un suceso importante aconteció en 1929 cuando, por el tratado de Letrán, el poder temporal le fue restaurado al papa. Recibió entonces el gobierno de la Ciudad del Vaticano, una sección de la ciudad de Roma, que ocupa una extensión de unas 44 hectáreas. Sin embargo, el profeta contempla que hay una restauración mucho mayor. Vio la herida completamente curada, como lo insinúa el texto griego. Juan vio, además, que después de la curación "todos los moradores de la tierra" -excepto unos pocos fieles- adoraron a la bestia (vers. 8; cf. CS 636). Esta adoración aún se halla en el futuro. Aunque el papado recibe el homenaje de ciertos sectores, enormes conjuntos humanos no le rinden pleitesía. Pero esto cambiará. La bestia del vers. 11 "hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada" (vers. 12).


Se maravilló toda la tierra.


Parecía increíble que pudiera resurgir el poder papal; pero la profecía ha declarado que así sucedería.


4.
Adoraron al dragón.


Adorar a la bestia es en verdad adorar al dragón, porque la bestia es el instrumento o agente visible del dragón, que lleva a cabo los propósitos del dragón. El período del restablecimiento del papado también se caracterizará por la actividad sin paralelo del espiritismo. Detrás del espiritismo está Satanás que obra "con todo engaño de iniquidad" (2 Tes. 2: 10). Por medio del catolicismo romano, el espiritismo y el protestantismo apóstata, Satanás se propone lograr que todo el mundo le adore; y lo conseguirá, excepto de un noble remanente que se negará a acceder a sus pretensiones (Apoc. 12:17; 13:8).


Adoraron a la bestia.


Ver com. "adoraron al dragón".


¿Quién como?


Tal vez sea una parodia de expresiones similares dirigidas a Dios (Exo. 15: 11; Sal. 35: 10; 113: 4).


¿Podrá luchar contra ella?


La resistencia a las demandas de la bestia evidentemente significaba guerra. Se sugiere que regiría por la fuerza de las armas y que la resistencia sería inútil; pero finalmente Cristo y los ejércitos del cielo tendrán éxito en su lucha contra ella, y la arrojarán viva "dentro de un lago de fuego que arde con azufre" (cap. 19: 20).


5.
Grandes cosas.


En cuanto a ejemplos de las jactanciosas pretensiones del papado, ver com. Dan. 7: 25. Las especificaciones de Apoc. 13: 5-7 claramente identifican al poder simbolizado por la bestia con el que fue representado por el cuerno pequeño de la cuarta bestia de Dan. 7. Entre los paralelos
JUAN EN LA ISLA DE PATMOS *


833 pueden notarse los siguientes: (1) la bestia de Apoc. 13 tenía una "boca que hablaba grandes cosas y blasfemias" (ver. 5), el cuerno pequeño de Dan. 7 también tenía una "boca que hablaba grandes cosas" (vers. 8); (2) la bestia actuaría durante "cuarenta y dos meses" (Apoc. 13: 5; ver com. cap. 12: 6), el cuerno continuaría "hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo" (ver com. Dan. 7: 25); (3) la bestia haría "guerra contra los santos" y los vencería (Apoc. 13: 7), el cuerno "hacía guerra contra los santos, y los vencía" (Dan. 7: 21).


Blasfemias.


Ver com. vers. 1; cf. vers. 6, donde se describen con más detalles estas blasfemias.


Actuar.


Gr. poieÇ, "hacer", "ejecutar", "realizar".


Cuarenta y dos meses.


Ver com. cap. 12: 6; cf. cap. 11: 2.


6.
Blasfemias contra Dios.


Usurpando los títulos divinos. Como ejemplos de blasfemias, ver com. Dan. 7: 25.


Su tabernáculo.


Este es el segundo objeto de sus blasfemias. Este poder pretende establecer su templo en la tierra, desviando así la atención del pueblo del verdadero santuario en el cielo, el "verdadero tabernáculo", donde Jesús ministra como sumo sacerdote (Heb. 8: 1-2); procura echar por tierra la obra de este santuario (ver com. Dan. 8: 11; cf. vers. 12-13). El ministerio celestial del sacrificio de Cristo no se tiene en cuenta, y en su lugar se pone el sacrificio de la misa en la tierra.


Que moran en el cielo.


El tercer aspecto de la blasfemia del poder papal tiene que ver con los habitantes del reino celestial. Probablemente se refiere a los miembros de la Deidad y a los que se relacionan con ellos en el servicio en favor de la humanidad. Esto se ha cumplido en parte en la pretensión de la Iglesia Católica de tener poder para perdonar pecados, y también al atribuir a María poderes y virtudes que sólo pertenecen a Cristo. De esta manera la mente de los adoradores es desviada de la obra mediadora celestial de Jesús y dirigida al confesionario en la tierra.


La cabeza papal también ha pretendido tener poder sobre los ángeles de Dios. "En verdad, la excelencia y el poder del romano pontífice no es solamente en la esfera de las cosas celestiales, de las terrenales y de las de las regiones inferiores, sino aun sobre los ángeles, sobre quienes él es más grande" (Lucio Ferraris, "Papa II", Prompta Biblioteca, t. VI,p.27; ver com. Dan. 7: 25).


7.
Guerra contra los santos.


Este lenguaje es casi idéntico al de Dan. 7: 21: "Este mismo cuerno hacía guerra contra los santos, y los vencía". En cuanto al cumplimiento de esta predicción, ver com. Dan. 7: 25.


Sobre toda tribu.


Una referencia a su campo de acción. Se aplica al apogeo del papado, posiblemente durante la Edad Media, cuando ejerció su dominio casi absoluto sobre Europa (ver Nota Adicional de Dan. 7), pero especialmente en el futuro, cuando resurgirá más plenamente el poder del papado (ver com. Apoc. 13: 3; 17: 8).


8.
Y la adoraron todos.


Se refiere especialmente al período futuro del resurgimiento del papado (ver com. vers. 3). La manera como logrará esa adoración universal, se describe en los vers. 11-18. Cf. 2JT 369.


El libro de la vida.


Ver com. Fil. 4: 3.


Cordero... inmolado.


Ver com. cap. 5: 6.


Desde el principio del mundo.


Esta frase puede relacionarse con "escritos" o con "inmolado". Ambas ideas tienen base bíblica. El hecho de que los hombres están registrados desde la fundación del mundo, se halla en cap. 17: 8, y esto se amplía en declaraciones como éstas: "heredad del reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo" (Mat. 25: 34), y "nos escogió en él antes de la fundación del mundo" (ver com. Efe. 1: 4).
Por otra parte, el hecho de que el Cordero fue muerto desde la fundación del mundo está estrechamente relacionado con la declaración de Pedro: "Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo" (1 Ped. 1: 19-20). La decisión de que Cristo moriría por la raza culpable fue tomada antes de la creación de este mundo y confirmada cuando el hombre cayó (ver PP 48-49); por lo tanto, en este sentido puede considerarse que fue inmolado desde antes de la fundación del mundo.


9.
Oído, oiga.


Ver com. cap. 2: 7.


10.
Lleva en cautividad.


La evidencia textual se inclina (cf. p. 10) por la omisión de "lleva". "El que a la cárcel, a la cárcel ha de ir" (BJ). La idea puede considerarse como semejante a la que se expresa en Jer. 15: 2: "El que a muerte, a muerte..."


La traducción de la RVR, que tiene algún 834 apoyo textual, asegura a los perseguidos hijos de Dios que los que los persiguen y los condenan al destierro y la muerte sufrirán también la misma suerte. Un cumplimiento parcial de esta retribución puede verse en la captura y destierro del papa en 1798 (ver com. Dan. 7: 25; Nota Adicional de Dan. 7).


Algunos comentadores interpretan el vers. 10 como una advertencia a los cristianos para que no usen la fuerza contra el poder anticristiano.
Espada.


La bestia ha usado la espada, y finalmente perecerá aniquilada por la espada de justicia divina. Compárese con la declaración del Salvador: "Todos los que tomen espada, a espada perecerán" (Mat. 26: 52).


Paciencia.


Gr. hupomon', "perseverancia", "aguante", "resistencia". Hupomon' deriva de hupó, "bajo", y ménÇ, "permanecer". La palabra griega implica más que una resignación pasiva; denota una resistencia activa (ver com. Rom. 5: 3). Durante la lucha con la bestia, los santos soportan con perseverancia.


Fe.


Gr. pístis, "creencia", "confianza", "fe", "fidelidad". En cuanto al significado de, "creencia", "confianza", etc., ver com. cap. 14: 12. Para el significado de "fidelidad", ver com. Heb. 11: 1; cf. com. Hab. 2: 4. El sentido activo de "fe" y el sentido pasivo de "fidelidad" cuadran bien con el contexto, aunque la frase paralela de Apoc. 14: 12 parece exigir el sentido activo (ver el comentario respectivo).


11.
Otra bestia.


Otra, además de la que ya ha sido mencionada (vers. 1). El texto griego insinúa que es de la misma clase que la primera bestia. Esto se confirma al revelarse sus características. Obra en estrecha colaboración con la primera bestia.


Subía.


Gr. anabáinÇ, "ascender", "surgir". AnabáinÇ se usa en Mat. 13: 7 con referencia al crecimiento de las plantas. El significado de la palabra griega llama la atención al proceso de emerger. El profeta ve la acción en pleno desarrollo.


De la tierra.


La primera bestia surgió del mar (ver com. vers. 1). Las cuatro bestias de Daniel también subieron del mar (cap. 7: 3). Como el "mar" representa pueblos y naciones (ver com. Apoc. 13: 1; 17: 1-2, 8), es razonable considerar que "tierra" representa una región con escasa población; por lo tanto, esta nueva nación no se levantaría mediante guerras y conquistas, sino que llegaría a ser grande en una región de pocos habitantes.
Los comentadores adventistas han visto en esta segunda bestia un símbolo de los Estados Unidos de Norteamérica. Esta potencia cumple exactamente las especificaciones de la profecía. Cuando la primera bestia sufrió el cautiverio en 1798 (ver com. cap. 13: 10), Estados Unidos crecía en extensión y poder. Esta nación no surgió en el Viejo Mundo atestado de multitudes, sino en el Nuevo Mundo con sus relativamente pocos habitantes (ver CS 492-494).


Dos cuernos.


Representan las dos notables características del sistema norteamericano de gobierno: libertad religiosa y civil, ambas garantizadas en la Constitución de los Estados Unidos. La libertad civil halló su expresión en una forma republicana de gobierno, y la libertad religiosa, en el protestantismo.


Un cordero.


Símbolo de juventud y propósitos pacíficos. Otras naciones habían sido descritas como bestias feroces a causa de sus actitudes belicosas. Esta bestia con dos cuernos de cordero bien puede simbolizar una nación que no era agresiva al comienzo de su historia. Su principal preocupación era vivir pacíficamente, ocupándose de sus propios intereses y ofreciendo asilo y refugio a los oprimidos de muchas naciones.


Hablaba.


El pretérito imperfecto indica repetición o costumbre: la bestia acostumbraba hablar como dragón.


Como dragón.


La narración de las hazañas del dragón se hace en un tiempo presente dramático. Hay un contraste notable entre la apariencia y las acciones de la bestia. En apariencia es mansa y parece inofensiva, pero en su acción es perseguidora y cruel como lo revelan los vers. 12-18. Cuando la profecía se aplica a los Estados Unidos, inmediatamente es claro que el cumplimiento de la predicción es aún futuro. Los Estados Unidos de Norteamérica continúan defendiendo los principios de libertad garantizados por su Constitución. La manera en que se operará un cambio de política está bosquejada en la profecía que considerarnos. El cambio vendrá durante la crisis final inmediatamente antes del tiempo en que "los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo" (Apoc. 11: 15; cf. Sal. 2:2; Dan. 2: 44; 7: 14, 27).


12.
Autoridad.


Este versículo es una ampliación de la frase "hablaba como dragón" (vers. 1). El cumplimiento es aún futuro (ver com. vers. 11). Durante el apogeo de su poder, la primera bestia, el papado 835(ver com. vers. 2), ejerció amplia autoridad en asuntos tanto religiosos como políticos (ver com. Dan. 7: 8). Para que la segunda bestia ejerza toda la autoridad de la primera bestia, tendrá que entrar en el campo de la religión y procurar imponerse en el culto religioso. Este paso por parte de los Estados Unidos de Norteamérica significará que renuncia completamente a su política actual de conceder plena libertad religiosa a sus ciudadanos. Este cambio se predice aquí (ver 2JT 151).


El cambio de política se presentará, sin duda, en forma aparentemente inofensiva. Ya se han hecho repetidos intentos para establecer leyes más estrictas en cuanto a la observancia del domingo como día de culto. Se espera que así mejoren los principios morales de la sociedad. Pero, por inofensivo que parezca, cualquier tentativa de regular las prácticas religiosas mediante una ley es una violación del principio fundamental de la libertad religiosa. Esta profecía predice que la institución del domingo, que es fruto del papado (ver com. Dan. 7: 25), será un día impuesto por ley bajo amenaza de sanciones económicas y finalmente de muerte (Apoc. 13: 12-18).


En presencia.


La primera bestia, que había sido mortalmente herida, ha revivido, y se ocupa de nuevo de los asuntos mundiales. Su promotora e instrumento es la segunda bestia con dos cuernos de cordero.


Hace que la tierra.


O sea sus habitantes. Este movimiento es más que una empresa nacional; asume proporciones internacionales (cf CS 619, 636; TM 37; 2JT 373-374; 3JT 143; 6T 352, 395).


Adoren.


La profecía indica la promulgación de alguna ley de carácter religioso cuya observancia será considerada como un acto de culto, en el cual el participante reconoce la autoridad de la primera bestia en asuntos religiosos. Una clave de la naturaleza de tal edicto se halla en el cap. 14: 9-12. Esos versículos establecen un contraste entre los santos y los adoradores de la bestia y su imagen, y destacan que una de las características que distingue a los santos es la observancia de los mandamientos de Dios (vers. 12). Según Daniel, el poder aquí representado como la bestia pensaría "en cambiar los tiempos y la ley" (cap. 7: 25). La historia registra un intento sumamente audaz de cambiar la ley divina: la sustitución del sábado, día de reposo del Señor, por el domingo, primer día de la semana (ver com. Dan. 7: 25). Es, pues, posible ver aquí una aplicación específica a un decreto civil que impondrá la observancia del domingo, una institución del papado, prohibiendo la observancia del sábado de la ley de Dios. Los hombres serían inducidos de esta manera a "adorar" a la "primera bestia". Obedecerán su orden pasando por encima de la ley de Dios en cuanto al día de reposo. Ver com. Apoc. 13: 16-17. Ver CS 495-503; 6T 352.


El asunto del día de reposo es, por supuesto, sólo un aspecto del homenaje universal que la "bestia" recibirá finalmente (ver com. vers. 8). Lo que se prevé es un movimiento universal bajo la dirección de Satanás, quien intentará asegurar para sí la adhesión de los habitantes de esta tierra. Tendrá éxito en unir los diversos elementos religiosos y en asegurar la lealtad de los hombres para la nueva organización modelada a semejanza de la antigua (ver com. vers. 14). Satanás es el poder que está detrás de la "bestia". El es el verdadero anticristo cuyo propósito es hacerse igual a Dios (ver 2 Tes. 2: 9-10; cf. CS 651; TM 62; 2JT 369; 3JT 393).


13.
Señales.


Gr. s'méion (ver com. cap.12: 1). Estas señales serán el medio principal por el cual el príncipe del mal asegurará para sí el homenaje de los habitantes de la tierra. Estos milagros engañarán a los habitantes del mundo y los inducirá a creer que la nueva organización -la "imagen a la bestia" (ver com. cap. 13: 14)- tiene la bendición de Dios.


De tal manera.


La segunda parte del vers. 13 explica la primera. Entre las señales que hará, se destacan las que atraen la atención de los seres humanos. Hacer descender fuego del cielo puede ser un intento de falsificar el milagro del monte Carmelo (1 Rey. 18: 17-39). Este antiguo milagro demostró el poder del verdadero Dios, y la bestia hará que parezca que Dios está apoyando su programa de acción. Los adventistas del séptimo día creen que estos milagros serán hechos por medio del espiritismo (ver CS 645). Satanás, que pretende ser Dios, procurará apoyar su pretensión por medio de milagros que serán innegables (2 Tes. 2: 9-10; 2 JT 285).


14.
Engaña.


Jesús amonestó respecto a "falsos Cristo y falsos profetas" que se levantarán y harán "grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos" (Mat. 24: 24). Pablo declaró que el anticristo obraría en los últimos 836 últimos días "con gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño de iniquidad" (2 Tes. 2: 9-10). Como una preparación previa para el Armagedón, los "espíritus de demonios, que hacen señales" irán "a los reyes de la tierra en todo el mundo" (Apoc. 16: 14). El mundo actual por lo general no cree en milagros. Lo que ciertos grupos afirman que son milagros, los escépticos lo atribuyen a circunstancias casuales, prestidigitación o fraude. Los fenómenos físicos no tienen lugar en su esquema para lo sobrenatural. Satanás se alegra de que haya una incredulidad pues así conviene a su propósito de engaño. Los vers. 13 y 14 del cap. 13 revelan que cuando llegue el tiempo apropiado, Satanás empleará su poder sobrenatural de una manera especial para engañar. "Lo que se predice aquí no es una simple impostura" (CS 609). Los hombres, incapaces de explicar los milagros de Satanás, los atribuirán al poder de Dios. Todo el mundo caerá en el engaño. Ver 3JT 285; CS 646-647, 682; PE 88.


Imagen.


Gr. eikón, "una semejanza", "una imagen". En 2 Cor. 4: 4 y Col. 1: 15 se dice que Cristo es la eikón de Dios. El propósito del plan de salvación es transformar al hombre a la eikón de Cristo. Eikón representa a un arquetipo o modelo original, y en muchos sentidos se le parece.
Una imagen de la primera bestia es una organización que funcionará según los principios de la organización de la bestia. Entre los postulados de la primera bestia estaba el uso del poder secular para sostener instituciones religiosas. La segunda bestia, imitando a la primera, repudiará sus principios de libertad. La iglesia prevalecerá sobre el Estado para imponer sus dogmas por la fuerza. Estado e iglesia se unirán, y el resultado será la pérdida de la libertad religiosa y la persecución de las minorías disidentes. Cf. Apoc. 13: 12; ver CS 496-501.


La herida de espada.


Ver com. vers. 3.


15.
Aliento.


Gr. pnéuma, "espíritu', "viento", "aliento". La imagen simbólica que Juan contempló en visión fue animada por el poder de la segunda bestia, que obra milagros. La nueva organización comienza a funcionar y, como su predecesora, amenaza con aniquilar a los que se niegan a cumplir sus dictados.


Hablase.


Lo primero que hace esta nueva imagen es hablar, sin duda mediante sus leyes y decretos.


Hiciese.


Después de hablar oficialmente por medio de sus leyes, la imagen las impone por la fuerza. Como son leyes religiosas, estarán en pugna con las convicciones de conciencia de muchos; pero se usará la fuerza para imponer esos decretos.


Matar.


En esto la historia se ha repetido. Legislar en asuntos de religión siempre ha producido persecución. Así sucedió durante la Edad Media; lo atestigua la matanza de los valdenses y otros por el poder civil, pero, sin duda alguna, incitado por la iglesia que dominaba entonces. La segunda bestia promulgará un decreto de muerte para todos los que mantengan su lealtad a Dios (ver CS 673; PR 444-445). Será un gigantesco esfuerzo para hacer que todos los habitantes de la tierra rindan homenaje a la primera bestia (ver com. vers. 8).


16.
Hacía que a todos.


Todos serán afectados por esta legislación. Es evidente que sólo el fiel remanente se negará a obedecer (vers. 8; cf. cap. 12: 17).


Una marca.


Gr. járagma, "impresión", "sello", "marca". Evidentemente es algún distintivo de lealtad a la bestia, algo característico que indica que el que lleva esa marca adora a la primera bestia, cuya herida mortal fue curada (vers. 8). Los intérpretes adventistas en tienden que esta marca no es un distintivo literal, concreto, sino una señal de homenaje que identifica al portador como leal al poder, representado por la bestia. La lucha en ese tiempo tendrá como centro la ley de Dios, específicamente el cuarto mandamiento (ver com. cap. 14: 12); por lo tanto, la observancia del domingo constituirá una señal, pero esto será sólo cuando resurja el poder de la bestia y la observancia del domingo se imponga como una ley civil que debe cumplirse. Los adventistas sostienen que el mensaje del tercer ángel amonestará simultáneamente contra la recepción de esa marca (cap. 14: 9-11). Este mensaje, que llegará a ser un fuerte clamor (cap. 18:1-4), iluminará a los hombres en cuanto a los principios en pugna. Cuando los hombres, a pesar de tener claramente delante de sí las consecuencias implicadas, elijan apoyar la institución de la bestia sabiendo que está en directa oposición con el cuarto mandamiento de la ley de Dios, estarán rindiendo su homenaje al poder de la bestia y entonces recibirán su marca.


La mano derecha. . . la frente.


Esta marca en la mano o en la frente indica que están 837 afectadas las acciones y los pensamientos de quienes reciben la señal. También puede referirse a dos clases de personas: los que se someten a los decretos de la bestia sólo por conveniencia, y los que lo hacen por convicción personal.


17.
Comprar ni vender.


Esta drástica medida será tomada en un esfuerzo por obtener el cumplimiento de los dictados de la imagen; pero no será eficaz (ver com. cap. 14: 1, 12). Esta medida sin duda traerá consigo el decreto de muerte (ver com. cap. 13: 15).


La marca.


Ver com. vers. 16.


O el nombre.


La evidencia textual establece (cf. p. 10) la omisión de la conjunción "o". Si se omite, la frase "el nombre de la bestia" estará en aposición con la palabra "marca". El pasaje entonces podría decir: "la marca: el nombre de la bestia" (BA). Esto significaría que la marca que vio Juan en visión era el nombre de la bestia. Esta relación puede compararse con el sello de Dios que se coloca en la frente de los santos (cap. 7: 2), con respecto a los cuales Juan declaró más tarde: tenían "el nombre . . . de su Padre escrito en la frente" (cap. 14: l). CE cap. 14: 11.


Sin embargo, la conjunción "o" aparece en el P47 , el más antiguo manuscrito griego que se conoce del Apocalipsis. En tal caso, las frases "la marca", "el nombre de la bestia" y "el número de su nombre" unidas por la palabra "o" pueden indicar grados de afiliación con la bestia o su imagen; pero Dios condena esta unión en cualquier grado que sea (cap. 14: 9-11).


Número de su nombre.


Ver com. vers. 18.


18.
Aquí hay sabiduría.


Compárese con la frase "para la mente que tenga sabiduría" (cap. 17: 9). La sabiduría que aquí se alaba es sin duda a la cual se refiere Pablo en Efe. 1: 17. Los seres humanos pueden comprender los misterios de la Palabra de Dios únicamente por medio de la iluminación divina (1 Cor. 2: 14).


Entendimiento.


0 "inteligencia". Los que deseen saber el significado del número misterioso, podrán entenderlo.


Cuente.


0 "calcule".


Número de la bestia.


Debe notarse que la bestia ya ha sido plenamente identificada (ver com. vers. 1-10). El número proporciona una evidencia que confirma esta identificación.


Desde los comienzos del cristianismo se ha debatido mucho el significado del número 666. Uno de los primeros en escribir sobre el tema fue Ireneo (c. 130-202). Identificó a la bestia como el anticristo. Creía que los valores numéricos de las letras de su nombre sumarían 666, y sugirió como muy probable el nombre Teitan el cual a veces se consideraba divino. También sugirió, pero como mucho menos probable, el nombre Latéinos, que era el nombre del último reino de los cuatro que vio Daniel. Pero al mismo tiempo previno que "es por lo tanto más seguro y menos peligroso esperar el cumplimiento de la profecía, que hacer conjeturas y buscar aquí y allí nombres que puedan presentarse pues pueden encontrarse muchos nombres que poseen el número mencionado" (Contra herejías v. 30. 3).


El número 666 se ha aplicado a numerosas figuras políticas de la historia desde los días de Ireneo. Pero debe notarse que como la bestia ya ha sido identificada, el número -sea cual fuere su significado- debe tener relación con ese poder; de lo contrario, no habría razón válida para que el ángel diese a Juan en este momento de la narración profética la información contenida en el vers. 18.


Una interpretación que se divulgó en el período siguiente a la Reforma, fue que 666 representa o equivale a Vicarius Filii Dei, que significa "vicario del Hijo de Dios", uno de los títulos del papa de Roma. El valor numérico de las letras que componen este título suma, como sigue, 666
VICARIVS FILII DEI


Esta interpretación está basada en la identificación del papa como el anticristo, concepto que se expuso claramente en la Reforma. El principal expositor de esta interpretación fue Andreas Helwig (c. 1572-1643; ver L. E. Froom, The Prophetic Faith of Our Fathers, t. 2, pp. 605-608). Desde los días de 338 Helwig muchos han adoptado esta interpretación. Como este Comentario identifica a la bestia como el papado, también acepta este punto de vista como el mejor que se ha presentado hasta ahora, aunque reconoce que en el criptograma puede implicarse más de lo que contiene esta interpretación.


En cuanto al título Vicarius Filii Dei, la revista católica Our Sunday Visitor, del 18 de abril de 1915, informó en respuesta a la pregunta: "¿Cuáles son las letras que se supone que están en la corona del papa, y qué significan, si es que tienen significado?" Respuesta: "Las letras grabadas en la mitra del papa son éstas: Vicarius Filii Dei, que en latín significan Vicario del Hijo de Dios. Los católicos sostienen que la iglesia, que es una sociedad visible, debe tener una cabeza visible" (p. 3). La edición de la misma revista del 15 de noviembre de 1914, admitía que los números latinos sumados daban un total de 666, pero añadía que muchos otros nombres también dan ese total. En el número del 3 de agosto de 1941, p. 7, nuevamente se trató el tema Vicarius Filii Dei, y se afirmó que ese título no está escrito en la tiara del papa. La tiara, se afirmaba, no lleva inscripción alguna (p.7). La Catholic Encyclopedia distingue entre mitra y tiara. Describe la tiara como un ornamento que no es litúrgico, y la mitra, como uno que se usa para ceremonias litúrgicas. Si la inscripción Vicarius Filii Dei aparece en la tiara o en la mitra, no tiene verdadera importancia. Se admite que el título se aplica al papa, y eso es suficiente para los propósitos de la profecía.


Número de hombre.


La bestia representa una organización humana.


Seiscientos sesenta y seis.


Si bien algunos MSS dicen 616 y 646, la evidencia textual tiende a confirmar el número 666.


COMENTARIOS DE ELENA G. DE WHITE
2 CS 58, 498, 635; HR 347
2-3 CS 492
3 CS 636; 2JT 369
5-7 CS 58, 492; HR 347
8 CS 636; HAp 186; PP 49
10-11 CS 492
11 CS 493; 2JT 152; 3JT 393; TM 117
11-12 CS 494-495,635
11-17 DTG 97
13 CS 670; PE 59, 87
13-14 CS 609; HR 414
14 CS 495-496,498, 635; 1JT 123
15-17 CS 693; 1JT 75, 131, 501; 2JT 67,
150, 176; NB 117; PE 36, 67, 282; PR
444
16 CS 662; 3JT 285; PR J41
16-17 CS 498, 503, 635; HR 401; 2JT 71,
371; 3JT 232, 395; 5T 81, 525; 6T 130
17 2JT 44

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